domingo, 21 de junio de 2009

KAIBILES - LOS HEREDEROS DE KAIBIL BALAM








Los kaibiles, las “máquinas de matar” del Ejército guatemalteco -una mezcla de “rangers” estadunidenses, gurkas británicos y comandos peruanos-, son entrenados en “El Infierno”, una Escuela Militar del norte de Guatemala.

Al “Infierno”, un Centro de Adiestramiento y Operaciones Especiales kaibil ubicado en la región de Poptún, a 415 kilómetros al norte de la capital de Guatemala, sólo se ingresa por invitación del Ejército y allí estuvo hace unos años este corresponsal de Notimex.
Los miembros de esa fuerza de élite son sometidos durante ocho semanas en ese centro a un entrenamiento de sobrevivencia en condiciones extremas y ellos siempre tienen presente el lema: “Kaibil, si avanzo, sígueme; si me detengo, aprémiame. Si retrocedo, mátame!”

El tableteo de las ametralladoras, una densa columna de polvo y humo y jóvenes kaibiles carapintadas con el fusil M-16 al pecho y la bayoneta calada, reciben al visitante en una zona sembrada de minas y plantas de “pica-pica”, que causan un escozor interminable.

Los estridentes cañonazos y el olor a pólvora ahuyentan a las aves, que vuelan despavoridas, mientras los hombres con traje de “fatiga” se desplazan pecho a tierra por entre el espeso follaje selvático, la tierra y el lodo.
Se trata de una demostración de la destreza que estos soldados -indígenas en su mayoría- han adquirido como resultado de un procedimiento desgastante y de privaciones que los ha convertido en implacables soldados de fortaleza inaudita.

Estos hombres cuya arma fundamental es la sorpresa, saben resistir y han sido instruidos como “máquinas de matar” que reaccionan ante “fuerzas o doctrinas extrañas que atenten contra la Patria”, según fuentes militares consultadas por Notimex.

El curso para ser kaibil comprende tres etapas: la primera tiene una duración de 21 días de instrucción teórica y entrenamiento práctico en la que se mide el grado de espíritu militar y el nivel moral del aspirante. La segunda fase se desarrolla en la selva por 28 días y al final del severo entrenamiento, el kaibil debe saber actuar con destreza en una guerra irregular y ser capaz de cruzar corrientes de agua, pantanos, riscos, hacer demoliciones detectar y desactivar minas.
En la ultima etapa, el aspirante a kaibil, acostumbrado a comer culebras, hormigas y raíces, y a captar el agua del rocío en hojas, debe efectuar ataques de aniquilamiento, maniobras de inteligencia, penetraciones en territorio enemigo y reabastecimiento.

Le llaman “El Infierno” al centro de entrenamiento Kaibil porque Los 38 grados y la intensa humedad han hecho a muchos desistir; en esa zona del norte guatemalteco han sido entrenados los Ranger de Estados Unidos, militares de Chile, México, China y Colombia.

El calor y el olor a pólvora y humo sofocan. El visitante común se derrite en plena selva del Petén guatemalteco donde pocos, sin embargo, ingresan y en el caso de los militares muchos no tienen la suerte de culminar el curso y llevar sobre la cabeza la boina púrpuray los emblemas.

Quienes deseen llevar la insignia de Kaibil tienen que pasar dos días sin dormir en un río con el agua hasta el cuello, bajar a rappel colgado de una cuerda, con el rifle al hombro y pasar un rio con una garrocha y si las fuerzas no le alcanzan caerá sobre las rocas.
Los Kaibiles son capaces de doblegar la voluntad del enemigo y su mística esta presente en todos los Ejércitos de América Latina, explicó a Notimex el entonces teniente Julio Alberto Soto Bilbao, de la 42 Promoción “Kaibil Balam Internacional”.

Ese grupo de élite fue creado el 5 de diciembre de 1974 para enfrentar a la desactivada Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca (URNG), que durante cuatro décadas puso en jaque al gobierno de Guatemala.

Los militares adoptaron el nombre de “Kaibil Balam”, un rey del imperio Mam que nunca pudo ser capturado por los conquistadores españoles y, con ese espíritu se organizó inicialmente en función de un objetivo político-militar: recuperar el territorio de Belice para Guatemala.
Kaibil, que significa “hombre estratega; el que tiene la fuerza y la astucia de dos tigres” tuvo en aquel entonces la misión de preparar a jefes de unidades en la conducción de operaciones especiales para frenar a la subversión.

Algunos de los decálogos de los kaibiles son totalmente agresivos: “Siempre atacar, siempre avanzar”; “El ataque de un Kaibil será planeado con secreto, seguridad y astucia, porque el Kaibil es una máquina de matar”.

Como parte de su preparación los enseñan a cuidar perros cachorros a los que terminarán matando para comérselos y son entrenados para arrancarle la cabeza de un mordisco a una gallina y, en la época de la guerra se especula que comieron carne humana.

Los militares de este grupo de élite exhiben orgullosos la insignia en forma de arco, con fondo negro, ribetes dorados llenados en el centro con la palabra KAIBIL con letras color amarillas.

El color negro significa operaciones nocturnas, el amarillo, diurnas, el ribete amarillo, la primera semana del curso, el fondo negro, la segunda, y las letras los siguientes 42 días.

Al término del entrenamiento, los Comandos se dan un banquete con carne de lagarto asada, iguana, venado y tienen el permiso de tomar por la fuerza al Ministro de Defensa de Guatemala, de turno, y lanzarlo a un estanque donde hay cocodrilos.
Como parte de la culminación del curso cada uno de los militares toma la “Bomba”, una mezcolanza de bebidas (tequila, whisky, ron, cerveza y agua mineral) que es servido en un vaso de bambú en cuyo exterior y hacia el borde superior está atada una bayoneta. El militar tiene que tomar con cuidado la bebida porque con una “bomba” se embriaga y puede cortarse la frente con la bayoneta que sobresale por la parte superior del vaso.

A partir de entonces, los comandos ya pueden exhibir el escudo Kaibil, que tiene un mosquetón de alpinismo, que significa unión y fuerza, y la daga que está al centro de la imagen representa el honor y su empuñadora son cinco muescas, que significa los cinco sentidos permanentes del soldado.

Uno de los lemas que se lee en la entrada de la Zona Militar 23 de Poptún es “Bienvenidos al infierno” y ocho semanas allí así lo confirman.

Aunque el terrorismo como tal es muy antiguo, el entrenamiento especializado en contra de este, es un poco más reciente. La mayor experiencia contraterrorista la tienen algunos países de Asia y Europa. En Guatemala durante el enfrentamiento armado interno finalizado en 1996, la URNG llevó a cabo atentados terroristas contra personas, bienes del estado y propiedad privada.


El Ejército de Guatemala enfrentó esta amenaza con sus unidades regulares y sus fuerzas especiales. Ambas contaban con entrenamiento especializado en contraguerrillas, selva y montaña. No existía el combate urbano pues este se daba en las zonas montañosas del país y la estrategia consistió en la búsqueda y captura de los delincuentes terroristas.
El entrenamiento formal contraterrorista inició en Guatemala en el año 1999 en la Brigada de Fuerzas Especiales “Kaibil”.


Se recibió asesoría de países como Israel y Estados Unidos para la elaboración de programas de instrucción y adquisición de equipo especial. El 1 de octubre de 2003 se creó formalmente el pelotón contraterrorista que fue conformado con Kaibiles del Batallón de Fuerzas Especiales.

La experiencia en este tipo de entrenamiento ha permitido que a la fecha se cuente con una compañía contraterrorista, que además de combatir esta amenaza puede cumplir misiones de combate urbano, rescate de rehenes, operaciones contra el narcotráfico y crimen organizado en general. Este nivel de entrenamiento y especialización no impide que la unidad esté en capacidad de realizar operaciones en selva y montaña como las dos compañías de Fuerzas Especiales con que también cuenta la Brigada en Poptún, Petén.




El entrenamiento abarca antiterrorismo, contraterrorismo, generalidades de negociación, rescate de rehenes, aspectos psicológicos de la fuerza contraterrorista, de los terroristas y de las victimas dentro de una situación de este tipo, asalto de inmuebles, ascenso y descenso de edificios y aeronaves, técnicas de francotirador, especialización en explosivos y demoliciones, reacción con diferentes armas automáticas, armas defensivas, arma blanca y técnicas de defensa personal.

Dentro de las conductas contraterroristas se estudian además la conducta del secuestrador, el negociador, el asaltante de bancos y el suicida; todas en cada una de sus fases desde que están planificando las acciones, tipos de contactos y preparativos que realizan hasta el momento en que entran en pánico por verse copados por la fuerza de seguridad.

Pese a que la misión de la unidad es puramente operativa, los Kaibiles contraterroristas reciben nociones sobre el proceso de investigación y búsqueda de información e inteligencia, partiendo de indicios que los terroristas dejan involuntariamente. Estos datos sirven para identificar a los jefes operativos , intelectuales o financistas de los actos de terrorismo.
Entre el armamento que posee esta unidad se puede mencionar fusiles de asalto, lanza granadas, granadas de mano, sub ametralladoras, escopetas y fusiles de francotirador.



Dentro del equipo se puede mencionar chaleco blindado, casco, equipo de protección corporal, anteojos protectores, batones eléctricos, equipo para descenso, equipo especial para asalto a inmuebles (rompimiento, cables, guantes, herramienta), visores nocturnos, micro cámara, cámara de video, cámara fotográfica, designadores láser y equipo de comunicación.



La unidad contraterrorista debe mantener un acondicionamiento físico sobresaliente para lo cual se desarrollan programas de sostenimiento para mantener a la unidad en el nivel óptimo listos para entrar en acción.
La compañía contraterrorista está en capacidad de operar en cualquier parte del territorio nacional con el propósito de prevenir, evitar o responder cualquier amenaza terrorista.



Existen a otro nivel –fuera de Brigada de Fuerzas Especiales – dependencias militares que colaboran en la lucha contraterrorista efectuando análisis de información, coordinación con otras fuerzas de seguridad civil y una unidad antibombas que entre su equipo posee caninos entrenados.



http://joseluiscastillejos.wordpress.com
http://perspectivamilitar.blogspot.com

8 comentarios:

  1. SI AVANZO SÍGUEME
    SI ME DETENGO APREMIAME
    SI RETROCEDO MATAME
    KAIBIL

    ResponderEliminar
  2. esos son los que es realmente chingones no cualquier pendejo

    ResponderEliminar
  3. vamos adelante me siento orgulloso de los Kaibiles de mi patria. pongan en alto nuentro pais ustedes son los mejores.

    ResponderEliminar
  4. Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

    ResponderEliminar
  5. partida de nuevos aora son de asfalto promocion de la polvora fui del primer grupo delas fuersa especiales en los 87 al 90

    ResponderEliminar
  6. Fui oficial del Ejercito Mexicano y fui GAFE, tambien recibi Adtto. D los Rangers d Texas, pero KAIBILES son los mejores mus respetos

    ResponderEliminar
  7. Un kaibil nunca muere,sólo su cuerpo deja de existir después de una larga faena de paz y combate. Un kaibil tiene un corazón de oro y sangre de ser humnano pero siempre Kaibil.

    ResponderEliminar
  8. fui militar.pero nada que ver con un kaibil,un kaibil es un kaibil...es elite y pura arte, el arte del combate irregular.fiereza,fortaleza,tenasidad, y supervivencia, mis Respetos kaibiles. diran cosas negativas de los kaibiles pero todo tiene su dependencia. cuando se va a la guerra nos va a predicar.

    ResponderEliminar